13 de abril… Tiempos de victorias

San Juan de Los Morros; 21 de abril del 2019.- Han pasado 17 años de aquel oprobioso 11 de abril, cuando las fuerzas imperiales, un grupo de apátridas oligarcas y la canalla mediática, consumaron por horas un golpe de estado al pueblo noble y a sus designios de elevar los sueños y esperanzas de una patria digna y soberana.

Aquel fatídico 11 de abril de 2002, el generalato desleal se manifestó, las élites burguesas-empresariales se “crecieron”, los partidos corruptos impulsaron el hecho, y una “Meritócrata Sociedad Civil”, junto a una Deshonrosa Cúpula Eclesiástica, propinaron al Gobierno democrático y pacífico de Hugo Chávez Frías el golpe de estado, allí quisieron disfrazar al breve Carmona, como un paladín de la democracia, ellos, los golpistas aludían un vacío de poder, ellos los secuestradores (de Chávez), esgrimían un Pacto de élites para la toma del poder, y que “para la reconstrucción nacional”, desde esos momentos hasta ahora nada de ello ha cambiado, siguen con la mismo, andan en lo mismo, nada aprendieron siguen torpes y necios, violentos y facistas, golpistas y cobardes, la historia la obvian, subestiman la capacidad y valor del Pueblo, se imaginan que todo está a su favor, que no hay un legado de Resistencia y Valor, ellos creen que Chávez no vive en el Pueblo, ellos son leales amantes de la sin razón  y la hipocresía, ellos son el mundo al revés, la realidad distorsionada, la mentira queriendo ser verdad, el engaño pretendiendo ser esperanza y agudizan su ataque creyendo que “llegó su momento”.

Fueron ellos quienes paulatinamente exacerbaron la rabia contra el proyecto bolivariano y socialista. Fue ese imperio asesino que a través de hegemonía en la industria mundial de la comunicación fue creando condiciones inducidas para alimentar de odio a muchos contra Chávez, contra el proyecto de emancipación, contra la voluntad del pueblo y contra todo lo que fuese rojo y palabras como “revolución” o “bolivariano”.

Ya desde mucho antes del 11 de abril del 2002, esta oposición que se beneficia de los recursos del imperio norteamericano, ha inclinado sus esfuerzos al sabotaje, al terror, al fascismo y la muerte. Sus agresiones y delitos son inescrutables. Son reiteradas las acciones de un libreto oscuro que busca destrozar las esperanzas de un pueblo que levantó su voz desde aquel noviembre del 89 y que avivó la llama la madrugada del 04 de febrero del 92. La oposición ha sido iracunda y perversa, inclemente con los designios de los pobres y de las mayorías que fueron y son incluidas en las tantas y tantas oportunidades que ha consolidado este gobierno revolucionario.

Las grandes mayorías, los pobres del país, la gente humilde y la clase trabajadora fueron catalogados de chusma, hordas, patas en el suelo, tierruos, desdentados, miserables…, justamente, señalados por personas del mismo o menor estrato social. Algo sociológicamente explicable por las altas dosis de animadversión, rencor y antipatía inyectada por los medios nacionales contra el prójimo, contra el vecino. Levantaron el polvo del egoísmo y la mezquindad y en esto también tuvo que ver mucho la iglesia católica, seguidos por una cúpula golpista y entreguista que ese mismo 11 de abril del 2002 libaban escocés a la roca en Miraflores, extasiados por el sonido de las implosiones de las huevas de esturión que se producían entre el paladar y la lengua.

Esos días aciagos se encerraron todos en Miraflores a repartirse el país. Sólo faltó uno sólo: Pedro Pueblo Rondón. A este lo soslayaron y lanzaron al cesto de la basura, no fue invitado. Muchos fueron utilizados para sus movilizaciones de rabia y para explotar, en reacción en cadenas, sus perversas intensiones de separación de hermanos venezolanas y venezolanos. Algunos fueron masacrados, asesinados por las balas de francotiradores ubicados en puntos estratégicos para culpar al chavismo. Sus líderes siempre encabezaban las marchas, pero ese nefasto día empujaron a la masa hacia Miraflores, ninguno iba al frente, todos se retiraron y dieron la orden de disparar contra sus mismos seguidores para achacarlos a Chávez.

Ya habían preparados los vídeos y ya algunas transnacionales de la información señalaban a Chávez de tirano y asesino, ya justificaban una intervención militar extranjera; pero inteligentemente y para evitar derramamiento de sangre, muy valientemente, nuestro líder Hugo Chávez no se arremetió como ellos querían…, lo demás, todos lo sabemos, el 13 de abril regresó, volvió, llamó a la unidad, al diálogo y en seis meses vino el paro petrolero y el mismo taquititaqui contra los deseos y sueños del pueblo humilde.

Han pasado 17 años, la acción de la oposición ha seguido siendo la misma. Todas se encaminan hacia la inconstitucionalidad, hacia el crimen, la violencia, el terror, la zozobra, planes oscuros para lesionar a la población, la guarimba, el fascismo, el asesinato y la guerra económica, la guerra mediática, la guerra diplomática, la guerra financiera, la guerra psicológica, la guerra multiforme, es decir la guerra total globalizada; todas estas guerras sin cuartel que han emprendido para destrozar los ánimos del Pueblo, para bajar la moral revolucionaria. Lo que no saben estos apátridas y el imperialismo norteamericano que al conciencia del pueblo va más allá del estómago y está en las ideas y el corazón de un gentilicio de amor y de paz, que organizadamente estaremos dando la batalla en todos los terrenos, con mucha conciencia para doblegar sus vanos intereses de estos personajes que son los mismos, las mismas caras del 11 de abril, los mismos rostros oscuros con sus odios añejados, que nuevamente recibirán un 13 de abril donde nunca antes fue más sublime y gigante la dignidad de un pueblo que sacó a estos delincuentes de Miraflores para siempre…

Sin embargo, nadie debe confiarse de este triunfo social y político, pues sabemos por amplia experiencia que nos estamos enfrentando es a una oposición criminal y asesina, que no escatima ni un solo esfuerzo en tratar de sabotear todo lo que pudiese ser de avance para el país. Una oposición que cegada por sus caprichos e intereses particulares han sido capaz de todo y eso lo pudimos ver por horas en el golpe de estado de los aciagos días del 11, 12 y 13 de abril del 2002. Un grupúsculo opositor que se han encargado de dividir al país, de azuzar al descrédito político, electoral y judicial. Una pequeña oposición que obedece a las propuestas imperiales y que, estamos convencidos, no les interesa nuestra Venezuela ni su gente ni su idiosincrasia ni nuestros valores ni nuestra cultura indiolatinoamericana.

De allí que no debemos estar confiados, debemos maximizar nuestras atenciones, vigilarnos y cuidarnos unos a otros, porque así como desataron una guerra económica nada les costaría desatar una escaldad de violencia sin precedentes, ya que no han podido ni podrán con nuestro blindado proyecto revolucionario.

El llamado es a la concreción de planes de seguridad popular, comunitarias, organización de colectivos de defensa de los espacios donde vivimos y de maximizar la inteligencia social, comunal, que colabore de manera organizada con las autoridades competentes, quienes también han tomado cartas en el asunto para evitar estos hechos desastrosos que sólo pudiesen inocularse en las mentes perversas de una oposición diabólica, poseídas por miles demonios, que no aceptan las reglas del juego democrático y prefieren ser títeres de poderosos grupos económicos que alimentan sus esperanzas en poseer, de nuevo, las riquezas petroleras de este suelo bendito y libertario, darle mayor fuerza, unidad, compactación, despliegue y presencia a las UPEDI Y BPEDI, todo el Pueblo defendiendo su Patria.

Desde abril del 2013, y luego en le reelección de mayo del 2018, Nicolás conduce con suma Gallardía y Espíritu Chavista los destinos democráticos de Nuestra República, con Victorias y una Derrota (la Asamblea Nacional del 2015), se vigoriza la neuroestructura funcional del País (la Democracia) y junto a un Pueblo cada vez más consciente se avanza a nuevos estadios de luchas y Victorias.

Nicolás no descansa, continuó la gestión de un Gobierno Revolucionario, Socialista y Bolivariano iniciado por Hugo Chávez y por eso avanza sin descanso a la consolidación de un gobierno humanocentrico, independiente, soberano, generador de felicidad y estabilidad social; aunque siempre enfrentando y derrotando a una perversa, esquizoide y mitómana oposición, que nunca ha cesado los ataques contra este humilde y digno Pueblo; la guerra económica, las guarimbas, la guerra total, el afán de lograr el intervencionismo y la injerencia imperial han sido “sus banderas de lucha”, ellos hacen lobby en todos los escenarios Protoimperiales, para imponer la tesis categorizante de que Nicolás Maduro es un Dictador.

Etiquetan al Gobierno como un Régimen, buscan con sumo afán derrocarlo, se llevan por delante al Pueblo, son unos viles asesinos y mutiladores de la Paz Social; ellos, los genuinos golpistas ahora, a un hombre de completa y absoluta convicción Democrática, a un hombre que en centenares de ocasiones llama y práctica el diálogo, un ser que gobierna obedeciendo al Pueblo, un Demócrata que respeta las diferentes instancias del Poder, un Practicante excelente de la Diplomacia Gubernamental, un fomentador de los Derechos Humanos, un Presidente que convoca al Poder Originario, un Gobernante que llama a elecciones, ellos los antidemócratas lo llaman “dictador”, ante eso solo basta un calificativo; demagogos, insolentes, mentirosos, hablachentos, esquizoides, fariseos (Escojan ustedes el que deseen), ellos, esos genuinos golpistas están destinados al fracaso, una y otra vez, hasta que se liberen de esa demoníaca carga de odio; ellos deben y tienen que entender que es solo en, y con Democracia que se dirimen los asuntos nacionales, ya esta Patria no es la República de Pactos; hoy hay un Gobierno que tiene como esencial y absoluto Protagonista al Pueblo, y ese Pueblo tiene en Nicolás Maduro, el Chavista más entregado a su Bienestar, Protección y Felicidad, es Nicolás un Demócrata a tiempo completo. El acecho Imperial.

Han pasado 17 años y este heroico Pueblo vive su grande y victorioso 13 abril; abril es tiempo de luchas, es tiempo de paz, de unidad cívico militar; de unidad fuerte y cierta, de unidad estoica y patriota, de unidad de todo un Pueblo que lucha, abril es tiempo de victorias./ Geovanni José Peña González 

Digamos como Chávez el 11 de abril del 2012.
11 de abril ¡Tremenda prueba aquella a la que fue sometido el Pueblo Venezolano!
Bendito seas Pueblo mío ¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS!