Un hombre visionario nace cada 100 años cuando despierta un pueblo

                       

 San Juan de Los Morros, 9 de febrero del 2019.- Una de las historia más apasionantes, para quienes, con tanto afán amamos y seguimos el socialismo, es sin duda, la de Ernesto “Che” Guevara, mejor conocido en el mundo como el Che.

Este hombre, nacido en Argentina, pero que desde temprana edad enterró su corazón en Cuba,  se convirtió en un legendario Comandante, que comenzó y desarrolló un camino en la guerrilla; con una fuerza admirable; y un ímpetu que lo llevó a ganarse, y no por casualidad, la designación por parte de Fidel Castro, como el primer Comandante Rebelde en la Sierra Maestra.

El Che fue un hombre de carácter indomable, recia personalidad, pero con unas ideas políticas que bien pudieran haber sido consideradas, para esos momentos históricos, como avanzadas, y claramente definidas, que destacaron, por supuesto, un sobresaliente don de mando que se identificó, inclusive, desde el nacimiento de sus luchas, con el espíritu, el sentimiento, y la idiosincrasia de Cuba, y obviamente, del líder de la Revolución cubana Fidel Castro.

Con muchas limitaciones, pues el Che siempre sufrió de “crisis asmática”, empezó su trayectoria, siempre suspicaz y atento, a los infinitos contra tiempos que se le iban presentando, al paso. Es así, como a los 29 años, recién comenzando a dar sus primeros pasos en el mundo de la guerrilla, el Che Guevara, ya empezaba a buscar lo que llamó un “escondite” pues según él, era sumamente peligroso permanecer tantos días en un mismo lugar.

Siempre, protagonizó eventos de supervivencia, en medio de aquél entorno campesino, donde esa lucha, que duró años,  y que costó tanto sufrimiento, le daba forma al “socialismo”, a ese sistema de igualdad, que iba concibiendo a medida que iba luchando por él.

La vida del Che Guevara, no es una leyenda, ni es mito, es un testimonio tangible. Con los años, y después de participar en varios eventos, que marcaron su existencia y su legado, y luego del triunfo de la Revolución cubana, lo distinguieron como un estadista y político, de primera fila, de esa Revolución,  en la tierra que amó, quizás más, que la que le dio el ser.

Sus días, estuvieron llenos de tantos sobresaltos, como de sueños, sin embargo, a pesar del tiempo que tiene de que se marchó para siempre, llevando en su pecho muchas cosas que no pudo alcanzar por la premura de su partida, su legado, como el de otros hombres visionarios, Simón Bolivar, José Martí, Fidel Castro y Hugo Chávez, está intacto.

Pareciera que estuvieran aún físicamente aquí

Lo que visionó  Bolívar hace 250 años, Martí hace 200, el Che Guevara hace 60, Fidel hace 50, y  Chávez, hace 10 años, para nuestros países Revolucionarios, siempre en el ojo del huracán yankee, es lo que estamos viviendo hoy día, sólo que con unos personajes, unos protagonistas distintos, que varían con el paso del tiempo, pero no así su concepción capitalista, neoliberal y guerreristas, siempre oprimiendo, presionando, y como lo dijo Simón Bolívar “Estados Unidos parecieran que fueron creados por la Providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad”. Un hombre visionario nace cada 100 años cuando despierta un pueblo. /Luz Marina Molina