Esta semana, Ronald Acuña Jr. reflexionó de la siguiente manera: “Cuando fuimos a la Serie Mundial, no pude jugar. Gracias a Dios estoy viviendo este gran momento en mi carrera”. Cuando los Bravos conquistaron el título de las Grandes Ligas en el 2021, Acuña solo pudo ser espectador. Un desgarre en los tendones de una rodilla relegó al guardabosque venezolano –y una de las estrellas más electrizantes en MLB— a la lista de lesionados, obligado a ver a sus compañeros jugar en uno de los mayores escenarios en la Gran Carpa. Ahora en salud y con su natal Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol, ayudó a su país a llegar a la final por primera vez en los 20 años del torneo.
Hasta ahora ha encontrado cierta manera de valorar esa lesión. “Estoy muy contento por todo lo que me ha pasado, hasta las lesiones”, expresó Acuña después de la victoria sobre Italia por 4-2 el lunes. “Soy una persona con más madurez. Entonces ahora tengo más experiencia”.
La dolencia ni siquiera le ha arrebatado su velocidad –que demostró al conseguir un sencillo dentro del cuadro para empatar el partido en la séptima entrada– antes de que su primo y compañero en la Selección de Venezuela, Maikel García, empujara la carrera de la ventaja.
“Estoy robando bases. Llegué a pensar que no iba a poder, pero así no es”, reconoció Acuña. Aunque el jardinero reconoce la importancia de la Serie Mundial, surge algo bien especial con el poder jugar con el nombre de su patria en el pecho.
“Amo a los Bravos de Atlanta, pero antes de que jugara con ellos, nací en Venezuela”, declaró Acuña. “Clasificaría esto como número uno en mi carrera. Estoy bien contento de representar a mi país”.
En el 2023, Venezuela mantiene una ventaja de 7-5 sobre los estadounidenses en el octavo episodio del encuentro de cuartos de final, donde Acuña empuja una de dichas carreras. Pero un gran swing de Trea Turner con las bases llenas cambia todo eso, da un giro al encuentro y envía a Estados Unidos a la siguiente ronda. Para los venezolanos — una de las potencias en el béisbol y que no había llegado a la final hasta ahora– fue otra salida antes de lo anticipado.
“El béisbol te brinda esta clase de oportunidades. La vida es muy irónica”, agregó Acuña. “Estoy bien contento de jugar otra vez contra Estados Unidos”, subrayó