Santa María de Ipire, 2 de abril, 2026.- En una demostración de fe inquebrantable y tradición, miles de feligreses se volcaron este Miércoles Santo a las calles de Santa María de Ipire para acompañar la solemne procesión de El Nazareno. La actividad inició con la Santa Misa oficiada por el párroco de la población, Padre Domingo Jaramillo, quien hizo un llamado a la unión y la reflexión cristiana.

Tras la ceremonia, la sagrada imagen recorrió las principales calles de la localidad en una participación masiva de familias que con gran devoción renovaron su compromiso espiritual. El trayecto estuvo marcado por un ambiente de profunda solemnidad, acompañado durante todo el camino por música cristiana que elevó el espíritu de los asistentes y reforzó el sentido de esperanza que define esta festividad para el gentilicio ipirense.
Para garantizar el bienestar de la multitudinaria asistencia, se desplegó un operativo de seguridad y resguardo integral que contó con la presencia activa de funcionarios de Protección Civil, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Policía del Estado, quienes trabajaron de manera articulada para custodiar a los ciudadanos, permitiendo que la manifestación de fe transcurriera en total paz y orden.
Durante el trayecto, diversos ciudadanos compartieron su sentir sobre esta importante jornada:
Wilfredo Díaz destacó la importancia de la identidad local: «Para nosotros los ipirenses, el Nazareno es esperanza. Ver a tanta gente unida hoy demuestra que nuestra fe sigue intacta. Es una tradición que recibimos de nuestros antepasados y que tenemos el deber de cuidar para encontrarnos siempre como pueblo».

Por su parte Carlos Rodríguez, participante de la jornada, resaltó el valor del compromiso: «Caminar junto al Nazareno es un acto de entrega. La música y la participación masiva de este año reflejan a un municipio que busca fortalecer sus valores. Es conmovedor ver a tanta gente unida bajo un mismo sentimiento».
Finalmente, Jennifer Soto compartió la visión de gratitud de los asistentes: «Estar aquí es una bendición. Muchos venimos a dar gracias por la salud y por nuestras familias. Ver a tantos jóvenes y niños participando con alegría asegura que esta devoción seguirá creciendo en Santa María de Ipire por muchas generaciones más».
Gracias al comportamiento ejemplar de la ciudadanía, la guía espiritual del Padre Domingo Jaramillo y la vigilancia permanente de los cuerpos de seguridad, la jornada culminó con éxito. La procesión del Nazareno se consolida, una vez más, como el evento de mayor convocatoria en la región, dejando un mensaje de paz, civismo y unión en el corazón de todos los asistentes.
