San Juan de los Morros, 17 de enero del 2026.- En un esfuerzo conjunto por fortalecer el sistema agrícola nacional, la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales Rómulo Gallegos (Unerg), desde los espacios del Jardín Botánico, desarrolla actualmente un Ensayo de Validación de Cultivares (EVAC) de girasol.
Esta alianza estratégica con el Consejo Nacional de Semilla (Conasem) reafirma el rol de la academia como ente ejecutor fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en la región, bajo la gestión del rector César Augusto Gómez García; la academia no solo fortalece la formación profesional, sino que consolida un ecosistema que impacta positivamente en el equilibrio emocional de toda su comunidad.
De esta manera, la Unerg se transforma en un espacio que trasciende lo estético para convertirse en un aula abierta fundamental para la formación de los estudiantes de agronomía. Es importante destacar, que este entorno busca fortalecer el bienestar emocional y social de sus visitantes, utilizando al girasol como un símbolo de resiliencia y esperanza ante la adversidad, como lo ha orientado el rector César Augusto Gómez García.

Al respecto, el Prof. Ángel Lara, decano del Área Ingeniería Agronómica, resaltó que, «en el estado Guárico, vamos a pasar de ser productores de cereales, específicamente de arroz y maíz, a incursionar en el rubro de las oleaginosas, en este caso, el girasol, las enseñanzas obtenidas en esta iniciativa han sido sumamente valiosas, permitiéndonos realizar estudios detallados sobre la capacidad del suelo en términos de humedad, rendimiento y el comportamiento frente a plagas», detalló Lara.
Por su parte, el profesor Rafael Pérez, director del Programa de Producción Vegetal y docente del Área de Ingeniería Agronómica, informó que actualmente se desarrolla un Ensayo de Validación de Cultivares (EVAC) de girasol en los terrenos del Jardín Botánico. Este proyecto se ejecuta en alianza directa con el Consejo Nacional de Semilla (Conasem), posicionando a la universidad como un ente ejecutor clave para la seguridad alimentaria.
Pérez, informó que el objetivo primordial es evaluar 11 variedades de girasol destinadas a la producción de aceite. Aquellas semillas que logren la autorización tras estas pruebas podrán ser comercializadas formalmente en el estado Guárico y el sur de Aragua, permitiendo que la región se inserte de manera protagónica en un rubro que, hasta ahora, se consideraba marginal en la zona.
En este contexto, el bachiller Wilmer Martínez, representante del Movimiento Socioproductivo Ezequiel Zamora y estudiante de Ingeniería Agronómica, señaló que esta investigación tiene como propósito fundamental analizar la adaptación de 11 variedades de semillas a las condiciones edafoclimáticas (suelo y clima) del estado Guárico para determinar su viabilidad en la producción a gran escala.
Martínez, enfatizó que el estudio no solo busca eficiencia agrícola, sino también un alto potencial industrial, evaluando el rendimiento para la obtención de aceite de consumo humano y el aprovechamiento de subproductos, como harinas ricas en minerales (calcio, fósforo y potasio) destinadas a la alimentación animal.
En cuanto a las especificaciones técnicas y rendimiento del cultivo el joven Wilmer Martínez indicó que el proyecto se ejecuta bajo el auspicio de la Conasem, señalando que el estudio técnico arroja datos precisos sobre el comportamiento de estas 11 variedades de girasol, «las pruebas revelan ciclos de crecimiento que oscilan entre los 60 y 150 días, con periodos de floración situados entre los 90 y 120 días».
En términos de productividad, los resultados preliminares estiman un rendimiento de cosecha entre 1,800 kg y 3,000 kg por hectárea. Esto se traduce en una capacidad de producción de aceite de entre 800 y 1,200 litros por hectárea, demostrando la rentabilidad y el valor estratégico de este rubro para el desarrollo socioproductivo de la región.

Finalmente, Karelis Quintana, representante del sector estudiantil, cursante de la carrera de agronomía, manifestó el orgullo y la satisfacción que sienten los jóvenes universitarios al ser protagonistas de este proyecto científico y productivo.
Quintana, enfatizó que este tipo de iniciativas no solo contribuyen al embellecimiento de los espacios de la universidad, sino que funcionan como un motor motivacional para el estudiantado, «la experiencia directa en el campo de girasoles nos permite fortalecer nuestra formación académica mediante la adquisición de nuevos conocimientos y el desarrollo de prácticas, esenciales para el futuro ejercicio profesional»./Prensa Unerg Fabian Izquiel/@gobguárico/